La
cultura venezolana aguarda parte de esa diversidad que le caracteriza a los
países latinoamericanos, sin embargo, la
convivencia, el gregarismo y la solidaridad han sido prácticas que han llevado
a la consolidación de ese sentimiento de
pertenencia. En nuestro país existen
valores que todos debemos conocer, sentir y vivir. Con frecuencia, nos podemos
dejar llevar por situaciones de vida de otros lugares y que no coinciden con
nuestro modo de ser y de vivir la realidad.
Desde hace varias décadas, Venezuela
se encuentra en una constante transculturización, es decir, de introducir en su
cultura, valores que no son nuestros, sino que provienen de otros países pero
que los conocemos y, nos identificamos con ellos. Es necesario, dejar claro que
no es que sean valores negativos sino que no forman parte de nuestra
idiosincrasia e historia.
Si deseamos
querer lo nuestro tenemos que conocerlo; estamos siendo bombardeados por
culturas extrañas y, con frecuencia, nos dejamos arrastrar por ellas y vamos
olvidando, poco a poco, nuestra propia identidad.
El origen de la identidad nacional
está en los inicios mismos de la convivencia humana en un territorio; de la
cohabitación surge la identidad de intereses, las normas comunes, el idioma, la
religión, las costumbres, la necesidad de defender las familias y el territorio,
en una palabra surge la práctica social que identifica a los seres que conviven
juntos en una misma área geográfica y de esa acción común, exigida por las
circunstancias que todos sufren, va surgiendo la identidad al sentirse
partícipes de una forma de vida, de una cultura, de una nación.
Debe quedar claro que la identidad
nacional del venezolano desarrolla un sentido de particularidad a través del
proceso de unificación política, administrativa, militar, hacendística,
judicial y religiosa que se llevó a cabo a finales del siglo XVIII bajo la
dominación española.
A esa unidad le falta la noción de
patria, que fue naciendo bajo el esfuerzo de los precursores y sobre todo del
claro concepto que en este particular tuvo el Libertador Simón Bolívar, para
quien la internalización de la noción de patria por parte de los venezolanos
era tan importante como la liberación cívica y militar.
Pensamos que es muy difícil
establecer la identidad nacional basándose únicamente en el tamunangue, las
alpargatas, el joropo, la hamaca, el liqui-liqui, la tonada llanera, la
hallaca, la gaita, los aguinaldos o cualquier otra expresión. Todas ellas forman parte de la identidad nacional,
pero no olvidemos que cuando nos remontamos en la historia, encontramos un
tiempo en el cual estas manifestaciones no existían y, con seguridad, algunas
de ellas desaparecerán con el paso de los años; frente a ello, la riqueza del saber y quehacer popular las
sustituirá con otras expresiones tan genuinas como las anteriores pero adecuadas
a los tiempos que se vivirán en ese momento histórico.
Somos elementos cambiantes y nuestra
cultura está sólidamente asentada en la noción y el territorio patrios, el
idioma, la religión, los factores étnicos, la familia. Todos estos factores son
de condición dinámica y se han ido enriqueciendo y creciendo en la medida en
que el desarrollo histórico social lo ha requerido.
Es necesario reforzar nuestros valores culturales, no debemos dejar que todo aquello que proviene de más allá de
nuestras fronteras, se interpongan a nuestras costumbres, tradiciones y modos
de vivir.
A propósito esta frase “un país que
no conoce su historia, necesariamente y, a veces desgraciadamente, tendrá que
volver a vivirla”.
Fuentes
- Albó, X . Cultura, interculturalidad, inculturación. Caracas: Federación Internacional de Fe y Alegría. 2003.
- El Nacional y Fundación BIGOTT. Atlas de las tradiciones venezolanas. Caracas. Editora: El Nacional C.A y Fundación Bigott.
- Albó, X . Cultura, interculturalidad, inculturación. Caracas: Federación Internacional de Fe y Alegría. 2003.
- El Nacional y Fundación BIGOTT. Atlas de las tradiciones venezolanas. Caracas. Editora: El Nacional C.A y Fundación Bigott.
- Vásquez
Maryorie. Instrucción Premilitar. Ediciones Biosfera. Revistas. 1999
- Rivera,
Luís Felipe Ramón. Danzas Tradicionales de Venezuela. Ediciones Edumuven.
Caracas. Venezuela. 1980

